píldoras al 20/10/2012

La libertad del fuerte, y la del débil
Sandra Russo – Página 12
(…) Eso viene arrastrando la palabra, precisamente, desde la noción romana, cuando el ejército imperial iba anexando territorios, venciendo a una sucesión de déspotas exóticos, y en cada victoria declaraba la “libertad” de los conquistados. Ser libre ahí era ser súbdito o, en otros términos, gozar de la protección de Roma…

Cuarenta días de 1936
Juan Forn – Página 12
(…) La central obrera que Durruti armó en Barcelona (la ciudad más industrial de España y, por eso mismo, la más proletaria también) llegó a tener más de un millón de afiliados, y casi no había comunistas en sus filas, eran todos de la hermandad anarquista: el sueño de Bakunin hecho realidad. Habían sido ellos quienes salvaron a Barcelona de caer en manos fascistas; el gobierno mismo debió agradecerles públicamente…

La lucha de los mineros en el cine: 5. Odio en las entrañas
Pepe Gutiérrez-Álvarez – Kaos en la Red
(…) De todos modos su corazón se divide entre la lealtad hacia los que ahora son sus compañeros, al intentar de alguna manera justificar y apoyar sus actividades violentas y al mismo tiempo persistiendo en su intención inicial de delatarlos para lograr así un ascenso social en una trayectoria caracterizada por su pertenencia a la clase obrera…

La biblioteca infantil/juvenil sigue sumando títulos imperdibles
Cuando el mundo es un lienzo para pintar grandes historias
Karina Micheletto – Página 12
(…) Dentro de la colección Dicen por ahí (editorial Uranito), estas 6 leyendas de América latina, bellamente adaptadas por Margarita Mainé, con ilustraciones de Marcela Lescarboura, reúnen las historias del pingüino, el cóndor, la ballena, el Martín pescador, los loros y el carpincho, según las transmitían los pueblos originarios de América. Estos animales ponen en escena valores y actitudes tan humanos como el egoísmo y la solidaridad, la envidia y la generosidad, la agresividad y la comprensión…

Entrevista a la autora Katiuska Blanco
La Habana es de espuma y candil, como los versos de los trovadores
Carol Muñoz Nieves – Ocean Sur, vía Rebelión
(…) Recuerdo una vez: caminaba en pos de la plaza de La Catedral y mis ojos se detuvieron en una pequeña placa que hablaba de la presencia de la bailarina austriaca Fanny Elsller; quedé fascinada, busqué en diarios viejos, revisé apuntes biográficos y luego, tuve la idea de que ella era como velo de tul azul que flotaba persistente por encima de las fortalezas y casonas más viejas de la ciudad, se elevaba en días de ventisca y se posaba sobre los tejados en jornadas serenas de brisa marina leve. Se trataba, para mí, de un espíritu danzarino que nos arropaba…

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